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VIDAL ACEVEDO - PARAGUAY

Paraguay, entre el cambio político y la re-militarización

Paraguay, situado en el corazón de América del sur, tiene una larga historia guerrera y militarista, dos guerras internacionales -- la de 1865-1870, llamada contra la Triple Alianza (Argentina-Brasil-Uruguay) y la del Chaco contra Bolivia del 1932-1935 -- así como también de varias guerras intestinas, que fueron forjando una cultura militarista.

Una larga dictadura de 35 años; la del Gral. Alfredo Stroessner (1954-1989) que fue sostenida en base al terrorismo de Estado y que tenía como base la Doctrina de la Seguridad Nacional y el Plan Cóndor. Con la excusa de luchar contra el comunismo, el régimen del dictador Stroessner tiene en su haber varias desapariciones, muertes y destierros de numerosos compatriotas que lucharon por una sociedad más democrática.

Luego de la caída de la dictadura en 1989, se sucedieron varios presidentes que no salieron de la línea de servilismo a los intereses hegemónicos de los Estados Unidos. Es en la era del  gobierno de Duarte Frutos que fueron fortalecidas e incluso se abrieron amplias posibilidades de instalación de  bases yanquis en territorio paraguayo. Es en ese tiempo que por medio de la Ley 2594/95, que se permitió el ingreso de 500 marines norteamericanos y  donde a decir de Ana Esther Ceceña, el territorio paraguayo se convertía en una gran base militar yanqui, ya que la mencionada ley daba amplias facultades de acción a los 18 ejercicios militares combinados. Luego del acciones de varias organizaciones antimilitaristas con denuncias sobre los verdaderos intereses (uno de ellos el acuífero Guaraní) de la presencia militar norteamericana, el gobierno ya no presentó ninguna ley de ingreso de soldados norteamericanos.

El 20 de abril de 2008, es una fecha histórica para muchos/as paraguayos/as, luego de 61 años de hegemonía de la Asociación Nacional Republicana -- conocido como Partido Colorado -- en elecciones nacionales es elegido como Presidente Fernando Lugo, un ex obispo apegado a la doctrina de la teología de la liberación,  que representó a la Alianza Patriótica para el Cambio; es la primera vez en seis décadas que ocurrió un traspaso de gobierno de un partido político a otro partido político.

A partir de la asunción de Lugo como presidente, se esperó tener vientos de cambio en cuanto a los temas que nos competen en este Encuentro internacional. Si bien Lugo en un primer momento negó la presencia de tropas norteamericanas, para los ejercicios militares "Nuevos Horizontes", hay que entender que "Paraguay está acompañando razonablemente la posición unitaria de la Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) a excepción de Colombia" .

A consecuencia de la aparición de un grupo denominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que proclama consignas de izquierda y que tiene como método de lucha el secuestro, quema de comisarías y puestos militares, el gobierno de Lugo respondió con varios operativos policiales-militares-fiscales, llegando a  lo que nosotros denominamos "militarizar las zonas". Sin embargo Rafael Filizzola, ministro del Interior, dijo que las Fuerzas Armadas brindarían apoyo logístico a las comisarías y que el procedimiento sería "en primer lugar poner en funcionamiento la Ley 1137/97 de seguridad interna"; agregando que la intención no era militarizar la zona.

Este operativo militar denominado Jerovia, desplegado en la zona norte del país, estuvo compuesto por más de 500 efectivos militares y 250 policías, disponiendo de 4 helicópteros, 3 aviones, 30 patrulleras, 20 camionetas y 15 camiones de las Fuerzas Armadas.
Luego de este operativo se sucedieron varios más en la afanosa búsqueda de los integrantes del EPP, que según datos del propio gobierno no llegarían ni al centenar de personas.

En abril de este año, el gobierno de Lugo promulgo la Ley 3.994/10  que declara el Estado de Excepción en los departamentos de San Pedro, Concepción, Amambay, Presidente Hayes y Alto Paraguay, con la excusa de luchar contra el EPP el gobierno movilizo a 3320 efectivos de las fuerzas públicas, de los cuales 2000 eran militares y 1320 policías, todos ellos de fuerzas de operaciones especializadas, antisecuestros, batallón conjunto de fuerzas especiales(ejercito , armada y aeronáutica)comandos anfibios de la primera división de infantería, muchos de estos militares fueron entrenados en los EE.UU.

El estado de excepción según el artículo 288 de la Constitución Nacional paraguaya puede ser establecido cuando hay conflicto armado internacional o de grave conmoción interna. Nada de ello se dio, sin embargo Lugo lo estableció por 30 días.

Si bien, como mencioné más arriba, ya no se ha acordado la presencia militar norteamericana por medio de alguna ley, sino más bien con autorización del Comandante en Jefe, o sea Lugo; acepto la cooperación del gobierno norteamericano para la realización de la acción cívico-medica, organizada por fuerzas armadas paraguayas con apoyo de la sección de asuntos civiles de la oficina de cooperación de defensa de la embajada de Estados Unidos, una nueva modalidad, por primera vez en un barrio pobre periurbano de Asunción, llamado Chacarita.

Así también luego del estado de excepción, militares estadounidenses y paraguayos brindaron atención médica en diferentes especialidades -- clínica general, odontología, pediatría, ginecología y oftalmología y charlas educativas sobre planificación militar. Esta actividad se realizó en Concepción, norte del país, uno de los lugares de radio de acción del EPP.

Concepción y San Pedro son los departamentos con mayor número de campesinos movilizados, y son los departamentos donde más ejercicios militares de los Estados Unidos se han realizado en los últimos años, que en conjunto llegan a más de 16, además de contar con zonas muy accesibles de explotación del Acuífero Guaraní.

Estas zonas ya fueron identificadas como de suma importancia por los efectivos militares norteamericanos, quienes han desarrollado teatros operacionales de grupos armados, y donde entre diciembre y febrero pasado, se encontraban asesores colombianos instalados".
Desde hace un tiempo, miembros de la fiscalía paraguaya vienen desarrollando cursos de capacitación con sus pares colombianos, Así como también llegaron para colaborar diez expertos colombianos de las fuerzas militares de ese país, para colaborar con efectivos antisecuestro
Al ministerio del Interior del Paraguay, también lo asesora el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el organismo de inteligencia más importante del Estado Colombiano.

Según la Federación Internacional de Derechos Humanos-FIDH-en su documento Colombia (Actividades de DAS-Desprestigiar, Aniquilar, Sabotear) "esta institución se ha convertido en un instrumento del gobierno y de sus entidades aliadas para atacar y llevar a cabo hostigamientos, amenazas, extorsiones, chantajes y todo tipo de operaciones al margen de la ley y en detrimento de los derechos humanos".  

Entonces podemos decir que el gobierno de Lugo hace extensivo el Plan Colombia hacia el corazón de América del Sur.

Este es el contexto paraguayo dentro de la situación de militarización en la región. Por un lado se alía a las voces de no instalación de bases militares en Colombia, sin embargo a nivel interno, ha dado nuevo impulso para la utilización de las fuerzas militares en cuestiones donde la policía nacional tendría que ser la voz cantante. Es decir, se ha recurrido nuevamente a una estructura cuyo campo de acción es la guerra, que lo que busca es la eliminación física del enemigo. Las fuerzas militares no están preparadas para combatir la delincuencia ni mucho menos para asistir socialmente a la gente. Ya para eso están los entes que tienen función social dentro del Estado. Sin embargo desde hace tiempo en nuestros países se le quiere dar un nuevo rostro a las fuerzas militares, que en un pasado no tan lejano, esa estructura sirvió para secuestrar, desaparecer y matar gente que solo buscaba una mejor calidad de vida.

Desde las organizaciones antimilitaristas paraguayas, hemos enfrentado este tema desde varios aspectos. La inclusión de la Objeción de conciencia al Servicio militar obligatorio, en la Constitución Nacional de 1992: a partir de ahí se impulsaron talleres de difusión masiva del derecho a la objeción de conciencia. Eso ha tenido una gran repercusión. Hoy día existen más de 140.000 jóvenes que han rechazado el SMO.
También desde hace más de 10 años impulsamos la Campaña Desarmemos el Presupuesto, con varias organizaciones sociales, cuestionando el gasto militar para su reinversión en lo social. Misiones de Observación por parte de militantes de organizaciones regionales, para acciones continentales conjuntas.

Toda acción que podamos llevar en conjunto, a nivel continental, tiene que ser inclusiva y donde por sobre todo la justicia social sea la premisa fundamental. Trabajar por una cultura de paz significa, trasformaciones individuales y colectivas donde la coherencia entre fines y medios es lo esencial.